Verifactu en modo remisión vs no remisión: cuál elegir
El reglamento de VERI*FACTU no obliga a un único modo de trabajo: define dos maneras de cumplirlo. La confusión es habitual porque ambas comparten la misma base técnica (huella encadenada, QR, registro inalterable), pero se diferencian en un punto muy concreto: si el programa envía cada factura a la AEAT en el momento de emitirla o no.
Modo VERI*FACTU (con remisión)
El programa genera el registro de facturación con su huella digital y, además, lo remite a la AEAT de forma prácticamente inmediata, factura a factura. A cambio de esa remisión, la ley te reconoce una presunción de integridad: como Hacienda ya tiene tu factura en el momento en que la emites, no necesitas conservar tantos registros de respaldo adicionales (eventos de anomalías, reinicios, etc.) para demostrar que no has manipulado nada después. Es, en la práctica, el camino más simple para el usuario: emites la factura y el propio programa se encarga de enviarla.
Modo sin remisión (no VERI*FACTU)
El programa también genera el registro con huella encadenada, QR y numeración correlativa, pero no envía nada a la AEAT en el momento. En este modo, el peso de la prueba recae más en el propio sistema: el software debe mantener un registro de eventos más exigente (incidencias, cortes, exportaciones) y tener los registros siempre disponibles para que la Administración pueda pedirlos e inspeccionarlos cuando quiera. No es un modo "sin control": es el mismo control, pero con la comprobación aplazada a una petición de la AEAT en vez de resuelta al momento.
Entonces, ¿cuál elijo?
Para la inmensa mayoría de autónomos y pymes, el modo VERI*FACTU con remisión es el más cómodo: no tienes que preocuparte de conservar nada extra ni de que tu programa acumule registros de eventos correctamente, porque cada factura queda ya confirmada por la AEAT según la emites. El modo sin remisión tiene sentido en situaciones muy concretas (por ejemplo, negocios con conectividad poco fiable en el punto de venta, o decisiones técnicas del propio fabricante del software), pero exige un desarrollo técnico más estricto y no aporta ninguna ventaja fiscal a cambio: sigues obligado exactamente a lo mismo, solo cambia cuándo se comprueba.
Cómo lo resuelve Numiq
Numiq trabaja en modo VERI*FACTU con remisión: cada factura genera su huella SHA-256 encadenada, su código QR y se remite a la AEAT automáticamente, sin que tengas que elegir nada ni configurar un modo distinto. Es la opción pensada para no complicarte la vida con esta decisión.
Información general sobre los dos modos que define el reglamento VERI*FACTU; el detalle técnico completo (formato del registro de eventos, plazos de remisión, supuestos de contingencia) está en la normativa y las especificaciones técnicas publicadas por la AEAT.