Estimación directa simplificada vs. módulos (estimación objetiva): cuál te conviene
Si eres autónomo, Hacienda te pide calcular tu IRPF por uno de estos dos métodos: estimación directa (normal o simplificada) o estimación objetiva, más conocida como módulos. No es una cuestión de preferencia libre: depende de tu actividad y de tu volumen, y cambia bastante cómo se calcula lo que pagas.
Estimación directa simplificada: tributas por tu beneficio real
Es el régimen por defecto para la mayoría de autónomos. Calculas tu beneficio real: ingresos menos gastos deducibles de tu actividad (ver la guía de gastos deducibles del autónomo y la de gastos NO deducibles). Sobre ese beneficio tributas en tu declaración de la renta, y adelantas una parte cada trimestre con el modelo 130.
La "simplificada" frente a la "normal" se diferencia en algunas reglas de cálculo más sencillas (por ejemplo, para amortizaciones o provisiones) y en el volumen de ingresos que permite acceder a ella; la "normal" suele aplicarse cuando se superan ciertos umbrales o se renuncia a la simplificada. En la práctica, la inmensa mayoría de autónomos que facturan a particulares o empresas, sin estar en una actividad acogida a módulos, están aquí.
Módulos (estimación objetiva): tributas por un cálculo estimado
En módulos no se calcula tu beneficio real. Hacienda fija, para cada actividad (epígrafe del IAE), unos signos, índices o módulos objetivos: por ejemplo, el número de personas empleadas, la superficie del local, la potencia eléctrica contratada o los vehículos afectos a la actividad. Aplicando unos coeficientes a esos datos, sale un beneficio estimado, y sobre ese importe tributas, tengas o no ese beneficio real ese año concreto.
No todas las actividades pueden estar en módulos: la normativa fija una lista tasada (algunas actividades agrícolas y ganaderas, y determinadas actividades empresariales como ciertos talleres, transporte o hostelería) y, dentro de esa lista, hay que no superar unos límites de volumen de ingresos y de compras que se revisan cada año. Si tu actividad no está en la lista, o superas esos límites, tributas en estimación directa de forma obligatoria.
Qué mirar antes de elegir (si puedes elegir)
Si tu actividad admite módulos, la decisión no es automática: conviene comparar tu beneficio real habitual con el que te saldría estimado por módulos. Si tu actividad tiene márgenes altos (tu beneficio real suele ser mayor que el estimado), módulos puede convenirte, porque pagas por un cálculo menor al real. Si tus márgenes son ajustados o irregulares (gastos altos, años de inversión fuerte), estimación directa puede ser mejor, porque reflejas tu beneficio real y no uno estimado al alza. No hay una respuesta genérica: depende de tu actividad y de tus cifras.
El IVA va aparte (pero relacionado)
Esta guía habla del IRPF. El IVA tiene sus propios regímenes (general, simplificado o recargo de equivalencia, entre otros) que suelen ir ligados al régimen de IRPF que elijas, pero son decisiones y modelos distintos (el modelo 303 para el régimen general de IVA). Si cambias de régimen de IRPF, revisa también si te cambia el de IVA.
Cómo lo lleva Numiq
Numiq está pensado para autónomos en estimación directa: registra tus ingresos y gastos reales, calcula tu beneficio y te prepara el modelo 130 y el 303 con tus cifras de verdad, sin estimaciones. Si tu actividad está en módulos, el cálculo del IRPF lo fija el régimen objetivo y no tu contabilidad diaria, pero igualmente te sirve para llevar tu facturación, tu IVA y el control de tu negocio. Puedes probarlo con tus propios datos: 30 días de prueba gratuitos, sin tarjeta y sin permanencia.
Información general; la lista de actividades acogidas a módulos, los límites de volumen y los coeficientes de cálculo los fija la normativa cada año y pueden cambiar. Confírmalos en la sede electrónica de la Agencia Tributaria o con tu asesor.